Entre las muchas anécdotas de la vida de Sir Winston Churchill, primer ministro ingles de la época, se cuenta aquella del diputado de su partido político que en una sesión del Parlamento le dijo, refiriéndose a los diputados sentados en la fila de enfrente: allí están nuestros enemigos. Churchill en una frase tan real como la vida misma le corrigió: No, querido colega, aquellos no son nuestros enemigos, sino nuestros adversarios, los enemigos los tenemos aquí, en nuestras filas, dentro de nuestro propio partido político.
Esa frase de Churchill, puede ser perfectamente aplicable a la vida profesional del medico. Después de mas de 30 años de profesión medica, ejerciendo como obstetra y ginecólogo en hospitales y en la medicina privada, asi lo he de reconocer. Los principales enemigos del medico, son los propios colegas y el mismo hospital donde se trabaja. Todos sabemos que una parte importante de las demandas judiciales que se presentan hoy dia contra médicos, son causadas por opiniones contrarias de algunos colegas, realizadas a la paciente o a familiares de la misma, sobre nuestra acción sanitaria.
Como muy bien dice Ricardo de Lorenzo, ilustre abogado y Presidente Fundador de la Sociedad Española de Derecho Sanitario, el corporativismo entre médicos (tema para otro articulo) no existe y asi lo debe entender la sociedad. Estoy totalmente de acuerdo con esta idea y como Perito en demandas judiciales de la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecologia (SEGO), lo demuestro cuando tengo que hacer una peritación oficial por encargo del Sr. Juez o por encargo de la SEGO.
Los hospitales españoles, en general, no todos ya que existen positivas excepciones, están aplicando hoy día una política de silencio administrativo, cuando no de obstrucción a las peticiones de pacientes y familias, cuando existe un problema medico, totalmente equivocada en mi modesta opinión y que a la larga va a tener un efecto boomerang en contra del medico y posteriormente el propio hospital o servicio de salud de la comunidad correspondiente. Es una política totalmente contraria a los hospitales en USA, país como todos sabemos líder en demandas judiciales en medicina y donde la mayoría de ellas no llegan a juicio, solucionándose en arreglos económicos extrajudiciales, donde los hospitales son los primeros en afrontar un mal resultado medico. Les voy a dar 3 ejemplos recientes de ello y que he vivido personalmente, al ejercer como perito de la SEGO:
¿Como es posible que los hospitales actúen de esta forma tan incomprensible, tan injusta con la familia, tan absurda con los médicos y personal sanitario que interviene en el proceso y tan perjudicial para ellos mismos y para el organismo sanitario de la comunidad autónoma? Creo que fundamentalmente es una falta de respeto y consideración al paciente, circunstancia muy común en nuestros días, viviendo en una sociedad en la que los valores desaparecen y que contrasta de forma muy llamativa con todos los panfletos y boletines hospitalarios que hacen alarde de los logros de la política sanitaria de tal comunidad, en relación con uno de sus objetivos fundamentales: la atención al usuario. Después de mas de 30 anos de profesión medica ejerciendo en hospitales, he de confesar que todavía no lo entiendo.
Esta actitud hospitalaria perjudica a todos, pero fundamentalmente a los pacientes y también a sus médicos (el enemigo esta dentro, el adversario fuera, recordemos), ya que la paciente, la familia, los medios de comunicación, la sociedad toda, inmediatamente interpretan, en buena lógica, que lo hace para proteger a los médicos. Los médicos ni necesitamos ni queremos, que se nos “proteja” de esa forma, ya que a largo plazo, estamos viendo el negativo efecto boomerang de esa política hospitalaria, con la presentación de una demanda judicial por parte de la paciente y familia. A veces los médicos proponemos una reunión oficial con la paciente y familia para dar una explicación medica de lo sucedido y si hace falta una disculpa, pero la dirección medica del hospital nos lo impide con el peregrino argumento de que “ese es un tema del hospital y el hospital lo intentara solucionar”.
Falso argumento, ya que cuando la demanda judicial contra el medico o personal sanitario del mismo, se presenta y se inicia el proceso de instrucción judicial y si llega el caso, el juicio penal, el abogado que representa al hospital o servicio de salud autonómico brilla por su ausencia y en el juicio ya he visto varias veces como se comportan como invitados de piedra, sin intervenir para nada en el mismo, como si con ellos no fuese la demanda judicial.
La presidente del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana Fariña, dice y con mucha razón que muchas demandas judiciales se evitarían si el medico pidiese disculpas al paciente y/o familia, pero a veces la jerarquía hospitalaria no facilitan ni permiten esta disculpa, con el falso argumento anterior. Muchas veces la paciente necesita una disculpa solidaria, de medico y hospital, quiere ver la oficialidad de la disculpa, de todo lo que ha intervenido en el proceso sanitario y no solo la disculpa personal del medico. Por ello es tan importante una política positiva e inteligente del hospital en este sentido. Es cierto que hoy dia, la frase de xxxxxx “poderoso caballero es don dinero” tiene cada vez mas vigencia y las disculpas sinceras tienen menos efecto que la llamada del dinero de la indemnización, pero nuestro deber es siempre intentarlo.
Según mis informaciones, en algunas comunidades autónomas, el Ilustre Colegio de Médicos y el Ilustre Colegio de Abogados, han llegado a un acuerdo para valorar económicamente el error quirúrgico de tipo compresa o pinzas, de forma que se van a evitar muchas demandas judiciales, solucionando el caso de forma extrajudicial. Este, creo, es el camino a seguir en estos casos concretos.
El ejercicio de la Medicina es cada vez mas difícil en nuestro tiempo y en nuestra sociedad, en buena parte de ello, por el extraordinario incremento de las demandas judiciales. Los pacientes tienen todo su derecho a presentarlas si se ven perjudicados por una acción sanitaria, pero no debemos olvidar algunos puntos fundamentales, que expongo simplemente a titulo informativo:
Señores políticos sanitarios y directores de hospital, les pedimos, les exigimos, que nos ayuden, simplemente realizando su trabajo, así como nosotros hacemos el nuestro, a ejercer nuestra profesión con dignidad y respeto, empezando por el primer paso: respeto e información, precoz y clara, a nuestros pacientes.
Manuel Gallo, medico ginecólogo
Perito oficial de la SEGO
Director del Instituto de Medicina Fetal Andaluz
